No, no me arrepiento de nada…¿de nada?

Decía Édith Piaf en su maravillosa y celebérrima canción Non, je ne regrette rien (No, no me arrepiento de nada) que ella no se arrepentía de nada. Pero según Bronnie Ware, una enfermera australiana experta en cuidados paliativos y enfermos terminales, eso no parece ser lo habitual en la gente que se acerca al ocaso de su vida.

Hace ya unos años, en 2011, Ware publicó un libro titulado The Top Five Regrets of the Dying: A Life Transformed by the Dearly Departing, que en español se tradujo como De qué te arrepentirás antes de morir: Los 5 mandamientos para tener una vida plena, en el que reflejó las últimas confesiones de personas a las que trató durante sus muchos años de carrera profesional en sus lechos de muerte. Había en la mayoría de ellas un denominador común: el arrepentimiento, el «ojalá hubiera hecho esto…», o el «ojalá no hubiera hecho aquello…», aunque parece que es mucho más común lamentarse de lo que no hemos hecho en nuestra existencia; porque según la enfermera «todo lo que hacemos en nuestra vida, bueno o malo, nos ayuda a aprender algo».

Éstos son los cinco principales arrepentimientos recogidos en su trabajo, y como se puede comprobar, poco tienen que ver con lo material:

  1. El principal remordimiento de mucha gente es: «Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera».
  2. Otra aflicción común es: «Ojalá no hubiera trabajado tanto«, ya que el trabajo les había impedido a sus enfermos disfrutar de muchas cosas en sus vidas, especialmente del tiempo que se merece lo verdaderamente importante: la familia y los seres queridos.
  3. «Ojalá hubiera tenido el coraje de hablar y decir que no me gustaban esas cosas», u «ojalá hubiera tenido el coraje de hablar con algunas personas y decirles lo que realmente sentía por ellas». En definitiva, ojalá hubieran expresado sus sentimientos.
  4. «Ojalá hubiera mantenido el contacto con mis amigos«. Muchos se lamentan de no haber realizado el esfuerzo de volver a encontrarse con viejos amigos o retomar buenas amistades.
  5. «Ojalá me hubiera permitido ser más feliz«. Otros tantos no se dan cuenta hasta sus momentos finales de que no han sido felices, o al menos, todo lo felices que les hubiera gustado ser, estando atrapados en unas vidas que no deseaban plenamente.

En base a las experiencias cosechadas, la autora concluye que «la gente madura muchísimo cuando se enfrenta a su propia mortalidad«. Por eso, pretende con su libro ayudar a las personas a actuar en el presente y no dejar las cosas para el mañana.

Quiero sumarme con estas líneas a su empresa, transmitir un mensaje positivo y lejos de pensar en nuestros últimos días, que estas reflexiones nos sirvan para disfrutar de la vida con más intensidad y plenitud, que no dejemos sueños sin cumplir, y que, cuando lleguemos a ser viejecitos, cantemos con alegría: Non, rien de rien

😊

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No, no me arrepiento de nada…¿de nada? by J. Rooks is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en https://wiewiewie.com/2022/05/19/non-je-ne-regrette-rien/.

8 comentarios sobre “No, no me arrepiento de nada…¿de nada?

  1. Totalmente es una reflexión que todos deberíamos poner en práctica aunque a veces nos cueste.
    Pero cada mañana es un nuevo día para poder intentar de vivir el presente y disfrutar del «ahora».

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