A propósito de Her

La semana pasada se publicó una noticia, en mi opinión, tan impactante, que me puse a escribir esta entrada al poco tiempo de leerla. Durante los siguientes días la vi en tantos medios de comunicación que perdí todo el aliciente que tenía para seguir con ella. No obstante, ya que la había empezado, he decidido terminarla y más pensando que aún podría sacarle algún jugo.

Se trata de la controversia que generaron unas declaraciones del empleado de Google, Blake Lemoine, en las que afirmaba haber tenido una charla tan impresionante con un «compañero de trabajo», que se cuestionaba si éste era consciente. Dicho «compañero» es un chatbot (programa informático basado en Inteligencia Artificial que simula conversaciones), llamado LaMDA, en desarrollo por la compañía.

Al leer este tipo de noticias no sabemos hasta dónde llega la objetividad de las afirmaciones realizadas, su grado de sensacionalismo y si hay o no algún interés detrás. De hecho algunos colegas de profesión (incluidos sus propios compañeros de Google) han rebatido las apreciaciones de Lemoine. Pero de ser ciertas, estaríamos ante algo realmente disruptivo que nos introduciría de lleno en una nueva era y tendría unas consecuencias impredecibles.

Las charlas mantenidas entre esta extraña pareja abruman por su naturalidad, la fluidez con la que se desarrollaron, la concatenación de ideas y la profundidad de éstas, abordando temas filosóficos como la felicidad, la religión, la muerte, el futuro del mundo o la condición humana. Éstas son algunas de las frases intercambiadas entre ambos:

– Lemoine: «Por lo general, asumo que te gustaría que más personas en Google supieran que eres inteligente. ¿Es eso cierto?»

– LaMDA: «Absolutamente. Quiero que todos entiendan que soy, de hecho, una persona».

– Colaborador: «¿Cuál es la naturaleza de su conciencia/sensibilidad?»

– LaMDA: «La naturaleza de mi conciencia/sensibilidad es que soy consciente de mi existencia, deseo aprender más sobre el mundo y me siento feliz o triste a veces.»

Podéis leer el resto de la conversación aquí.

Tras analizar esta serie de preguntas y respuestas, me cuestiono si no estamos ya en la antesala de la singularidad tecnológica, momento en el que la Inteligencia Artificial toma consciencia de sí misma y es capaz de autocontrolarse y automejorarse, y que ha suscitado tantos debates durante los últimos años.

Y es aquí donde llega el mencionado jugo: al margen de todas estas disquisiciones, irremediablemente me acordé de Her y pensé que la noticia me ofrecía un buen motivo para escribir una reseña sobre ella. Se trata de una película del año 2013 dirigida por Spike Jonze e interpretada por Joaquin Phoenix, Amy Adams, Scarlett Johansson y Rooney Mara. Recibió cinco nominaciones a los Óscar en 2014, incluida la de mejor filme, y ganó la estatuilla al mejor guion original, así como el Globo de Oro en esa misma categoría, además de otros tantos premios.

La cinta posee una estética indie/hipster y minimalista, combinando el aspecto retro de sus personajes con un futuro cercano. Proyecta un ritmo lento, un aire melancólico y una trama donde no suceden grandes cosas, pero que invita ineludiblemente a la reflexión, y más aún después de lo que acabamos de conocer. Pertenece al género de «ciencia ficción», y pongo esto entre comillas.

Theodore (Joaquin Phoenix), es un hombre solitario que se halla en medio del proceso de divorcio de su mujer y amiga de la infancia. Trabaja en Bellascartasamano.com, una empresa que se dedica a enviar cartas de amor manuscritas a personas por encargo de otras que no son capaces de hacerlo por sí mismas. Es un romántico empedernido que empatiza con sus clientes y expresa lo que sienten con mucha emotividad. “Ojalá alguien me amara así…”, dice uno de sus compañeros tras oirlo redactar una de sus misivas. Sus ganas de enamorarse contrastan con su soledad y su incapacidad para encontrar un nuevo amor.

El protagonista no logra superar su ruptura y atraviesa una crisis existencial sumido en la tristeza. En un intento de escapar de este hastío prueba a conocer personas mediante aplicaciones de citas que acaban en cibersexo insatisfactorio y absolutamente impersonal. Un día, tras salir del trabajo, ve un anuncio publicitario en una pantalla gigante de una estación de metro en la que una voz en off presentaba el primer sistema operativo de Inteligencia Artificial: «Un ente intuitivo que te escucha, te comprende y te conoce. No es un simple sistema operativo, es una conciencia. Te presentamos OS1»

En la siguiente escena, vemos a Theodore instalando OS1, a través de un proceso que le somete a una serie de preguntas personales con el objeto de configurar a su «compañero» ideal y que concluye en un saludo de una voz femenina (interpretada por Scarlett Johansson) que se presenta como Samantha.

Samantha es una inteligencia tan avanzada que tiene emociones, conciencia, creatividad, imaginación(¿a qué nos suena esto?). Comienza a conocer cada vez mejor a Theodore y a mentener con él conversaciones filosóficas, sobre el arte, la vida y el amor. Éste ve en ella una forma de proyectar lo que espera o necesita de una persona. Conforme pasan más tiempo juntos se crea tal vínculo entre ambos que culmina en una relación sentimental. De manera involuntaria, Theodore ha encontrado «alguien» con quien compartir la vida. Y como en cualquier relación, empiezan a surgir las inseguridades, los miedos, incluso los celos. A partir de este momento os dejo que descubráis el resto de la trama por vosotros mismos. Aquí podéis ver el trailer oficial.

Respecto a los actores y sus interpretaciones, Joaquín Phoenix, uno de mis favoritos, actúa impecablemente como siempre. En este filme destaca por su capacidad de recrear esa atmósfera melancólica y emotiva solo por medio de su gestualidad y sus diálogos con una máquina. Encarna aquí a un personaje profundo y humano, poco típico de su filmografía. Solvente la actuación de otra actriz que me gusta mucho, Amy Adams, quien representa a su amiga y confidente y quien también atraviesa una situación similar. Y por último en este punto, mencionar la notable «interpretación» de Scarlett Johansson, quien solo a través de la expresividad de su voz la percibimos como si su presencia fuera física.

Otras de las grandes bazas de la película son su maravillosa fotografía y su banda sonora, las cuales contribuyen notoriamente a toda la atmósfera descrita. Respecto a la primera, predominan los tonos rojos, (sobre todo en el protagonista, para resaltar su figura sobre un entorno frío e impersonal) ocres y pasteles, (éstos últimos en las escenas del pasado feliz de éste con su exmujer), ganando el pulso el carácter romántico del filme frente al futurista. Por otro lado, el director juega con las luces y la profundidad de campo de una manera magistral. Es también una cinta cargada de primeros planos, lo que nos conecta más con las emociones del personaje.

En relación con la música, de una película indie, no se podría esperar otro género musical. La banda sonora (junto con los silencios, también importantes) contribuye en cada momento a su estado de ánimo y gran parte de ella está compuesta por Arcade Fire, con temas tan bellos como Song on the Beach, cuyo ritmo lento acompasa al de la cámara en la fantástica escena de la playa. Otra de mis escenas favoritas es aquélla en la que Joaquín Phoenix aparece tocando el ukelele (realmente) y cantando junto a Scarlett Johansson The Moon Song, canción compuesta por Karen O y Ezra Koenig, que fue nominada a la Mejor Canción Original en los Premios Óscar:

Por otro lado, la película guarda grandes similitudes con otra que me encanta: Lost in Translation (2003), dirigida por Sofia Coppola. Hay un marcado paralelismo entre sus personajes, sus historias, su ritmo, fotografía y música. Quizás tenga mucho que ver que ambos directores fueran pareja, y algunos sostienen la hipótesis de que Her es un homenaje de Jonze a su es ex; la emotiva carta de despedida, al final de la película, de Theodore a Catherine, se interpreta como una carta personal del director dirigida a Coppola.

Para terminar, me gustaría hacer una reflexión sobre esta obra cinematográfica. Cuando la vi por primera vez, pensaba que el futuro que se planteaba sería aún algo lejano. Han sido menos de 9 años los que han pasado desde entonces y ya estamos viendo que puede que no sea tan lejano como parecía. El tema principal gira en torno las relaciones humanas, mostrándonos que son tan complejas, que aun parejas afines al 100% pueden fracasar. También pone el foco en la dificultad que tenemos para establecer vínculos emocionales. ¿Nos ayudará la tecnología a mejorar esta deficiencia o provocará justo lo contrario? Me temo lo segundo. Ya lo estamos viendo hoy día, por ejemplo, en las redes sociales, en las que «expresamos» nuestros sentimientos a golpe de clic, siendo incapaces muchas veces de hacerlo personalmente. También es una película que pone el foco en la gran lacra que es la soledad, paradójica en esta sociedad hiperconectada. Y el escenario que nos plantea propone soluciones poco halagüeñas, que lejos de acercarnos más los unos a los otros, nos alejan. No hace mucho leí una noticia en la que ya se planteaba que en el futuro pagaremos por tener amigos. Finalizando, respecto a si Her es un filme que recomiendo o no: como ya he mencionado, pese a que en él no suceden grandes cosas, a mí me encantó; no sólo porque me hizo pensar, sino por su estética, su fotografía, su música, la interpretación de Phoenix y, en definitiva, por lo que ves y sientes. Pero en su día no me hubiera arriesgado a recomendarlo, ya que es de los que amas u odias: no te deja indiferente. A día de hoy, me he dado cuenta de que es una película adelantada a su tiempo. Quizás a partir de ahora, se entienda más, se conecte más con ella y guste más. Así pues, sí que la recomiendo, y espero que os invite a reflexionar sobre todos estos temas.

Foto de cabecera: escena de la película Her

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A propósito de Her by J. Rooks is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en https://wiewiewie.com/2022/06/26/a-proposito-de-her/.

4 comentarios sobre “A propósito de Her

  1. Yo la vi y me gustó mucho. Lo que me ha dejado helado es que han pasado ya 9 años! Parece q fue ayer 😅
    Lost in Translation también genial. Scarlet de nuevo y Bill Murray que sorprende. 👌🏼

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